En la oficina técnica existe una
coordinación directa entre el proyectista asignado y el responsable comercial del pedido, lo que permite trasladar toda la información del proyecto desde el primer momento y evitar pérdidas de contexto.
A partir de esa base, el proyectista desarrolla un
layout en entorno 3D, utilizando nuestro software propio
ICAD Assembler, que se comparte con el cliente para su revisión y validación. Este paso es clave, ya que permite confirmar dimensiones, configuraciones y funcionamiento antes de avanzar, reduciendo cambios posteriores.
Una vez validado el layout, el proyecto avanza con una visión clara y compartida, lo que facilita que las siguientes fases se desarrollen con mayor fluidez y menos ajustes.